“Lo que viene facil, se va facil” es una frase que no puede tener mejor aplicación que en ésta situación.
Un argentino, residente en la ciudad de Mendoza, resultó ganador de la lotería, y luego de presentarse a cobrar el premio; al llegar a su vivienda; el afortunado: Gustavo Andrés Furfari; su esposa, Marcela Morasutti; su suegra, Olga Rodríguez; y el hijito de la pareja, de 3 años, fueron obligados a entregar su dinero, mediante amenazas.
Pero para desgracia de la víctima, no solo se llevaron los $220.000 pesos (unos 50.000 euros); sino que además se llevaron otros 20.000 euros; más 40.000 dólares que eran los ahorros de la familia.
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