Añoranzas al trabajo, a la rutina diaria y a sus compañeros fueron los motivos por los cuales Luke Pittard, un británico que ganó 1.3 millones de libras (1.6 millones de euros, 2.6 millones de dólares) en la Lotería Nacional del Reino Unido, decidió regresar a su trabajo como camarero en un restaurante de McDolnald.
A pesar de que al día siguiente de hacerse millonario, el afortunado ganador (junto a su novia que trabajaba en el mismo lugar), presentó su renuncia, poco tiempo después se sintió solo, por lo que no tuvo otra opción de presentarse nuevamente en su puesto de trabajo y solicitarlo nuevamente.
Un afortunado bastante melancólico…
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